Vean cómo reciben a Slim en NYC (y vean cómo se descompone)
Privacidad; debido proceso; y medios en México (en una sola foto)
http://rt.com/news/chechnya-suspect-boston-bombing-110/
https://twitter.com/hereandnowrobin
Un foto reportaje del hermano mayor y sus sueños pugilísticos
http://johanneshirn.photoshelter.com/gallery/Will-Box-For-Passport/G0000VQW7v6xWA7o/
El supuesto canal de youtube del hermano mayor
https://www.youtube.com/user/muazseyfullah
Sobre mi texto en animal político
Alán Jiménez ( https://www.facebook.com/alan.jimenez.p )
Escribe:
“Señor Merino:
Su artículo es escandaloso. Pero no por las conclusiones a las que llega, sino por la manera como llega a ellas.
Basta asomarse al párrafo en que afirma que el 67% de las diferencias en la cobertura de Internet se explica con las diferencias en PIB per cápita. ¿Cómo llegó a esa conclusión? ¿Corrió una regresión simple entre porcentaje de conectados y PIB per cápita? Déjeme adivinar, le dio un R cuadrada de 0.67. Esto, señor Merino, es un abuso de la Econometría. ¿No hay graves problemas de endogeneidad? O, en caso de haber corrido la regresión simple que menciono, ¿no surgen problemas por variables omitidas?
No conforme con ello (espero que no sea a sabiendas), usted continúa su análisis. ¿Y lo hace utilizando una sola variable explicativa? ¿Con la que se “explica” apenas el 67% de la variación de la variable dependiente? ¿Y juzgará la reforma en telecomunicaciones únicamente por su efecto en el número de usuarios de Internet? ¿No son más amplios los propósitos de ella?
No encuentro ningún rigor científico en este artículo. Es, en el mejor de los casos, una opinión con numeritos. Rectifique, por favor, señor Merino, o desmiéntame. Es escandaloso”.
No uso FB y creo que él no usa twitter, entonces respondo por aquí y con suerte le llegará.
1. Claramente no pretendía hacer un análisis econométrico, que explicara causalmente una pregunta mucho más amplia sobre qué variables explican la penetración de Internet en el mundo. Mis ambiciones eran mucho más pequeñas: con base en la variable que mejor se ajusta a la varianza en penetración (PIB per cápita), cómo se compara México con el resto del mundo. Por eso grafico un solo año… por ejemplo (una omisión aterradora si mi meta fuese otra). Posiblemente usar “explica” no fue la más afortunada selección de palabra…
2. La R^2 es simplemente un ratio de dispersiones (no me atrevo ni a llamarla “coeficiente de determinación”) que mide distancia apenas distancias relativas (1- la suma de los cuadrados de la distancia entre valores observados de Y y los valores predichos / la suma de los cuadrados de la distancia entre Y y su media). Es pues sólo un indicador de cómo se mueven juntos valores estimados por un set de variables con los valores observados. Para una mejor discusión sobre qué es y qué no es R^2 -> http://andrewgelman.com/2007/08/29/rsquared_useful/ (¿hay que usar R^2 como un indicador de ajuste del modelo? ¿de ausencia de heterocedasticidad? ¿causalidad? No, evidentemente no.
3. Efectivamente, si mi meta hubiese sido explicar causalmente penetración, hubiese usado una mejor especificación de un modelo OLS (si a eso se refiere con “sencillo”), pero el tema preocupante no es el de variables omitidas, puede usted correr un modelo con controles usando mis datos https://www.dropbox.com/s/n63leoj3m4bw2ne/ITU_WB.dta y se dará cuenta que el coeficiente de hecho crece, aunque marginalmente también el error estándar.
4. Digamos que hay variables omitidas que deshacen el efecto de PIB pc… ¿cuáles? ¿computadoras? ¿líneas fijas?, eso equivale a explicar uso de bicicletas como transporte con base en propiedad de bicicletas… Para empezar, ambas, además, están a su vez explicadas por… PIB pc. En cuyo caso bastaría usar un modelo Heckman o instrumentar por líneas y/o computadoras…
5. Digamos que debí ponderar por otras variables (i.e. desigualdad) y digamos que la distancia entre Y estimada y Y observada decrece, ¿queremos explicar la baja penetración en México porque somos un país desigual? ¿queremos decir que dado nuestro PIB pc tenemos poca conectividad porque 50% de la población está excluída económicamente? Sería una bella explicación si, nuevamente, nuestra meta fuese explicar totalmente la varianza en penetración. Si nuestra meta es simplemente describir diferencias en penetración condicionadas al valor de PIB pc… entonces no veo la necesidad.
6. El problema real es de sesgo selectivo. Ni siquiere de endogeneidad como causalidad en ambas direcciones (dado el periodo de tiempo, si hubiese endogeneidad al punto de sesgar estimadores y causar heterocedasticidad estaríamos frente a un efecto rápido y dramático de penetración en Internet sobre GDP pc… éste, no sé si sepa, crece mucho más lentamente): el PIB pc no se distribuye aleatoriamente (piénselo).
7. Digamos que queremos matar cualquier efecto de variables omitidas metiendo controles y efectos fijos por año y país… ¿exactamente qué estamos explicando? (si replica el ejercicio se dará cuenta que efectos fijos de hecho incrementan el efecto de PIB pc). No mucho, concluiríamos que Alemania tiene más usuarios de Internet porque… es Alemania. Respecto a tiempo, jugué con efectos fijos por año y con una variable de conteo, junto con controles, y en efecto, en el tiempo, el efecto de PIB pc ha decrecido, lo cual, si hubiese hecho una regresión, simplemente implicaría que mi coeficiente está subestimado… pero como ya debe saber a estas alturas, eso no fue lo que hice.
Su comentario es a un modelo econométrico que ni intenté usar, lo que hice es una simple comparación gráfica en un momento del tiempo respecto a la variable que mejor baila con la varianza de penetración…
Si mi objetivo fuese explicar causalmente penetración en Internet o verificar el efecto de PIB pc sobre ello, evidentemente hubiese usado una especificación econométrica adecuada… pero entonces lo mío no sería un blog en Animal Político, sino un paper…
Me alegra que pudo usted soltar sus frustraciones econométricas, sólo que las soltó donde no aplican… puede relajarse ;-)
Conocí a K online, era una semana quieta, vacía… todos se habían ido de viaje por Thanks Giving y yo por no tener a dónde correr me quedé en Nueva York. Esperaba de esa semana días productivos de muchos datos y de al menos tener un tema de tesis de maestría. En cambio, conocí a mi esposo en gay.com
Estaba yo en mi oficinita de estudiante doctoral en NYU, y él en su trabajo. La distancia sobre Broadway entre la calle 8 y la 21. No tenía idea.
Tengo la memoria borrosa, pero sé que hablamos horas, mudamos al Messenger de MSN (que para quienes sepan, es un paso rudo a la intimidad), y quedamos después de muchas horas de tomar unas chelas en un bar (que él eligió) en Brooklyn, sobre la misma línea del metro que, aparentemente, ambos compartíamos (L line).
Llegué al Bar Metropolitan (gay y vacío, combinación rara y muy agradecida). En cuanto entró odié su nariz… y era muy blanco, además… supe enseguida que no pasaríamos de una cerveza [él vio a un tipo raro con lentes, por arriba de los 25, supo, enseguida, que no pasaríamos de una cerveza].
Pasamos más de 10 cervezas…
Hablamos, hablamos y hablamos… en mi cabeza sería el primer blanco con el que me acostaría después de 2 años en NYC (uno tiene sus temas mentales), [en su cabeza era ya un Mexican Freak he sort of wanted to see naked]… me invitó a su casa, y yo, ya dócil, dije: let’s
Caminamos en el frío, él se adelantó unos metros para hablar por teléfono (rudeza innecesaria, pensé), cruzábamos Graham Av, y yo sabía que a 3 cuadras estaba el metro para llevarme desde Graham Av station a Halsey St station y olvidarme del señor K de la nariz y la espectacular conversación. Di vuelta a la derecha rumbo a la estación…
“Where are you going little wonder?”
(Little FUCKING wonder)
Regresé dócil al camino a su casa…
En menos de un minuto me desnudó, y así, desnudo, hablamos otras 4 horas. Aterrador.
Al día siguiente, mientras yo quería salir corriendo, él me ofrecía un expresso… y al día siguiente lo tenía en mi casa viendo una película mexicana (“la rosa blanca”, basada en un cuento de Bruno Traven), y al día siguiente (le pedí que no me dejara “anclas” como ropa y cepillos de dientes) y al día siguiente (reacomodó todos los muebles de mi departamento) y al día siguiente (le cociné) y al día siguiente (le pedí que nos diéramos unos días de respiro) y al día siguiente (amanecimos platicando) y al día siguiente (me pregunté si lo vería en la noche) y al día siguiente…
Se mudó.
Fueron cuatro años (o cinco, no sé). Se vino conmigo a México (y se hizo uno con esta ciudad y el metro Pantitlán, y Ciudad Azteca, y Santa María la Ribera, y…). K se enamoraba de esta ciudad mientras yo tenía la certeza de no estarlo de él. Esas cosas pasan (y pesan).
Era una relación sin demandas o restricciones, en nada limitaba mis libertades o deseos, yo podía acostarme con quien quisiera, lo mismo él. Y así pasaba (y así pesaba).
Me tomó un año entero terminar. No quería perderlo, pero tampoco me encontraba cómodo en la categoría “pareja” (que, evidentemente, no implicaba monogamia, pero sí implicaba compartir un territorio que ya pensaba como sólo mío).
Desde que “terminamos” no he dejado de ver a K más de una semana (hoy somos vecinos y nos vemos todos los santos días).
Es mi mejor amigo, es mi cómplice, es la persona con la que mejor converso, es la única persona con la que no tengo nunca montajes o palabras inútiles, es la única mano que quiero tocar antes de morir…
Es mi esposo…
No pienso el matrimonio como una promesa monogámica (evidentemente); tampoco pienso el matrimonio como la última etapa de un enamoramiento (no estoy enamorado de mi esposo y he estado enamorado de quien con toda seguridad no pensaría como mi esposo, y quiero volver a estarlo y seguir pensándolo)… pienso el matrimonio como una complicidad sin promesas, como la certeza de querer ver a esa persona por el resto de tus días y de sus días, en todas tus circunstancias y en todas sus circunstancias…
K es, sin un gramo de duda, la persona más importante en mi vida. Amo por medio suyo y ama por medio mío. Me presenta a sus compañeros, y aunque distante, los quiero desde él. Él ha sido amoroso y generoso con los míos (a pesar de ellos). K es mi compañero de vida, y eso no cruza ninguna otra categoría genital, emocional, corporal, temporal…
Pienso en K como mi hermano/compañero/maestro/columna, como mi confesor, como mi punto focal, como quien con quiero envejecer, como el otro padre de los hijos que el DIF me mande…
Con K soy.
El día de mi boda, X (la X es merecidísima) me confesó, bajo el efecto de varios mezcales, “alguien me dijo que tu boda era una farsa” (sé quién es ese alguien, y lo entiendo, no se puede uno promo-etiquetar como gay tanto tiempo sin terminar tan heterocéntrico), yo sonreí… y regresé a festejar la revelación y celebración pública de mi profundo amor/respeto/solidaridad/empatía con K…
Terror in CNN, the movie
Mi próximo gadget
jajajajaja brilliant




